sábado, 11 de diciembre de 2010

El valor de ahorrar

Una de las cosas que se nos inculca desde pequeños es el valor del dinero. Como se dijo anteriormente, éste es el medio que nos permite mejorar nuestar calidad de vida (ojo: esto no es lo mismo que hacer la felicidad). Por lo tanto el dinero no es un fin.
Por tal razón a los niños se les da un recipiente donde puedan guardar sus monedas llamado "alcancía" o "cochinito" (llamado así por tener la forma de este animal). Cabe destacar que en los años 80 las entidades financieras les daban a los hijos de los cuentahabientes una alcancía con el logotipo de las mismas para así cuando tuvieran una cantidad ahorrada poder abrir una cuenta en los mismos. Lamentablemente esta práctica desapareció después de la crisis originada por el terrible "Caracazo" de febrero de 1989.
Ya cuando se es adulto se puede obtener un instrumento financiero para resguardar el dinero que se le conoce con el nombre de "cuenta de ahorros". La ventaja que tiene dicho instrumento radica en el hecho de que al final de cada mes se abonan intereses que va devengando en función del saldo existente (cuanto mayor sea el saldo más intereses devengará). Este instrumento financiero puede abrirse a partir de los 14 años de edad.
Una buena práctica del fomento del ahorro radica en destinar entre el 5 y 10% de nuestra paga para crear un fondo de ahorro, es decir, no movilizarlo ni gastarlo para nada. Haciendo un presupuesto de nuestros gastos esto será posible y evitaremos caer en gastos excesivos (ver post anterior sobre "gastar más de lo que se gana").
Además, hay dichos populares que rezan lo siguiente:
  • El ahorro es la base de la riqueza
  • El que guarda siempre tiene
  • Lo que vale para tu futuro es lo que ahorres hoy
De hecho, las personas ahorrativas pueden disfrutar del beneficio de lo que han logrado. Así, hay casos de gente que ha pasado de ser pobre a ser rica (ojo: sin caer en deshonestidades). Por lo tanto, no siempre el que gana más es el que más tiene.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Gastar más de lo que se gana?

El dinero definitivamente es lo que lo mueve todo. Si bien se dice que "no hace la felicidad" sí saca de más de un aprieto.
La forma más honesta de obtenerlo es trabajando. Así, cada 15 y último de cada mes se recibe una cantidad de dinero que llamamos sueldo, salario o simplemente paga. Al final de año se suele recibir una retribución anual llamada aguinaldo o utilidades.
Esto es lo que nos permite satisfacer nuestras necesidades.
Sin embargo, ésta debe ser debidamente administrada para evitar caer en endeudamientos innecesarios o llegar a las fechas de cobro "en quiebra". Aun cuando esto es el "deber ser" mucha gente incurre en el error de gastar una cantidad mayor de la que percibe.
He aquí los motivos:

  • Tienen algún vicio (cigarrillo, licor, etc.) o adicción (ludopatía, apuestas, etc.)
  • Sólo quieren aparentar (comprarse un carro último modelo, un celular sofisticado, un reloj costosísimo, ropa de marca, etc.)

En ningún caso es justificable el gastar más de lo que se percibe. No obstante, hay casos en que esto se hace inevitable debido principalmente a la inflación y la carestía de los insumos necesarios (alimentación, salud, etc.)

martes, 7 de diciembre de 2010

Créditos bancarios

Un crédito es una cantidad de dinero que un banco nos otorga con el compromiso de devolverlo. Es por ello que también se le conoce como préstamo.
El pago de dicho crédito viene acompañado de una tasa de interés que el banco cobra sumado a la cantidad prestada.
Se suele pedir crédito para:
  • Adquirir una vivienda
  • Adquirir un vehículo
  • Montar un negocio
  • Remodelar la vivienda
En menor medida, también algunas personas piden crédito para gastos médicos, como por ejemplo cirugías (especialmente las estéticas).
Sin embargo, es bueno acotar que antes de solicitar un crédito es imperativo hacer un balance entre los ingresos y los egresos (fijos y variables), para así poder afrontar con éxito el pago de un crédito. Si dicho balance arroja cero o una cantidad cercana a éste no es el momento de pedir crédito, ya que no se cuenta con capacidad de endeudamiento. Es por ello que los bancos piden como requisitos para otorgar créditos:
  • RIF
  • Constancia de trabajo donde especifique: cargo, tiempo de antigüedad y sueldo mensual, el cual no debe ser menor al equivalente a 2,5 salarios básicos mensuales.
    • En caso de trabajar por cuenta propia, se pide una certificación de ingresos firmada y sellada por un Contador Público Colegiado.
  • Fiador
  • Planilla de declaración del Impuesto Sobre la Renta (en algunos casos)
  • En caso de no poseeer fiador, algún bien mueble o inmueble que pueda ponerse en garantía
Por estas razones, no deben pedir crédito quienes:
  • El balance mensual les arroje un saldo negativo, es decir, un déficit.
  • Sólo devenguen salario mínimo mensual o su equivalente (pensiones del IVSS, asignación por prestación del Servicio Militar, etc.)
  • Cobren por comisión